Daños irremediables en los arrecifes de la sede de surf de los Juegos Olímpicos de 2024

November 15, 2023

Los Juegos Olímpicos de 2024 llevan llamando la atención del mundo por diversas razones. Desde París, la misma sede oficial de los Juegos, ha habido bastantes críticas, pero no es el único sitio. Desde la Polinesia Francesa, en Tahití, los ciudadanos temen el impacto que pueda tener sobre los arrecifes de Teahupo’o esta mítica celebración deportiva.

Al fin y al cabo, esta es la sede para las pruebas de surf y una agrupación compuesta por pescadores, agricultores y surfistas de Teahupo’o han llevado a cabo protestas reivindicando el buen mantenimiento de sus arrecifes. Remarcan la propaganda de sostenibilidad en el mundo del deporte que se ha llevado a cabo para “París 2024” y exigen que se tomen medidas al respecto que garanticen que este arrecife no sufrirá daños para sus poblaciones tanto humanas como submarinas.

Una perspectiva peligrosa

Las consecuencias de los JJOO de momento solo han sido subidas de precios y medidas de seguridad que parecen presionar a los parisinos. Por otro lado, desde la sede de surf tampoco están contentos con el evento internacional. Al contrario de lo que exigían los ciudadanos de Teahupo’o frente al Comité Olímpico de París 2024, todo apunta a que las pruebas de surf se celebrarán en esta bahía.

La población de 1.500 habitantes, a 16.000 km de París, puede prever lo que ocurrirá a finales del mes de julio desde la distancia. Las reacciones de los isleños no se han hecho esperar ante la perspectiva de acoger espectadores, trabajadores y medios de comunicación como prácticamente nunca antes, por no hablar del revuelo que se creará en la costa.

Por lo pronto se planea levantar una torre de aluminio para arbitrar a los deportistas olímpicos de surf que costará 5 millones de dólares en lugar de la que ya hay construida de madera. Una asociación formada por vecinos de la propia localidad llamada Asociación Vai Ara o Teahupo’o no ha tardado en lanzar una campaña a través de las redes sociales en contra de esta construcción.

Paradójicamente, la persona al frente de todas estas campañas fue Matahi Drollet, una surfista profesional de Tahití. Según comunicó abiertamente, ella no se posicionaba en contra de los juegos, simplemente se opone a la construcción de la torre. La asociación ha reunido alrededor de 200.000 firmas en lo que va de año.

La respuesta de los responsables

En el otro lado, el Gobierno de la Polinesia y los responsables de París 2024 han comunicado que están planteándose planes alternativos para la torre de arbitraje. Por lo visto, no se puede utilizar la torre existente porque los cimientos no cumplen la normativa vigente. Modificarla tampoco es posible ya que sería todavía más perjudicial para el arrecife de coral que se ha aposentado en la base de la construcción

El Comité Olímpico, sin embargo, ha decidido hacer oídos sordos y seguir con los planes de la construcción de la nueva torre de aluminio, llevando a cabo ciertas modificaciones con el fin de que se respete el medio natural en el que se construya. Así, se levantará una torre de menor tamaño y peso de lo que estaba previsto.

Originalmente se perforaría una mayor cantidad del arrecife y la nueva propuesta evitará tener que romper tanto terreno marino. Además, los cables eléctricos submarinos se retirarán una vez acabe el evento y la mayor parte de la torre también a expensas de un poste de 3 metros de altura sobre el agua.

Una protesta con pruebas

A través de las redes, los activistas en contra de estos proyectos han proporcionado pruebas de una barca del gobierno de gran envergadura haciendo estragos en el arrecife de coral con su hélice mientras investigaba el futuro emplazamiento de la torre.

Varias formaciones de coral se podían apreciar cortadas y machacadas después de esta intervención. El Comité Olímpico también ha respondido a esto, asegurando que usarán barcas de menor tamaño para no dañar el terreno.

Por su parte, los protestantes aseguran que la torre de madera ya existente se ha utilizado recientemente para competiciones internacionales de surf y está perfectamente operativa, por lo que piden que se haga uso de ella. Los expertos, además, también prevén que las consecuencias del mentado evento pueden ser de larga duración para los arrecifes de coral.

El ecosistema marino se vería afectado con repercusiones directas sobre la biodiversidad que también salpicaría a la economía pesquera de Teahupo’o. Los corales muertos producen una toxina que procede de las microalgas, lo cual afecta directamente a los peces volviéndolos no comestibles y, a su vez, los pecadores sufren duras consecuencias.

Otros surfistas famosos como el campeón mundial Kelly Slater han mostrado su apoyo a la campaña en contra de la construcción de la torre. Por desgracia, los Juego Olímpicos siempre han conllevado este tipo de problemas, aunque cada vez salen a la luz con mayor visibilidad gracias a movimientos protestantes como el de Teahupo’o.

París 2024 ha prometido públicamente dar ejemplo y tratar de dar el primer paso hacia una era de sostenibilidad en el mundo deportivo. Sin embargo, todavía tiene que demostrarlo y tomar medidas para beneficiar la salud del arrecife de este poblado que albergará el campeonato de surf durante el verano.